INTERIORES

El crepúsculo va con retraso 
destiñendo la sal de la vida, 
vivo en un callejón sin salida, 
hace tiempo que no me hago caso. 

Avanzando hacia atrás,
paso a paso, 
cada atajo parece una huida, 
cuando pierda por fin la partida 
roncaré a la salud del ocaso. 

Romperé el comodín que me sobra, 
tiraré a la basura la obra 
que corrige con sorna el destino. 

Y, desnudo, con ningún reproche, 
le daré la razón a la noche 
y abriré otra botella de vino. 

Amanece peor cada día, 
y, a pesar de las horas azules, 
los relámpagos son tan gandules 
como trenes sin norte ni vía. 

Heme aquí sin hallar
todavía morbo y cólera en campo de gules, 
entre harapos de velos de tules, 
novio póstumo en cama vacía. 

Con oído avizor,
por si acaso consiguiera indultar
el fracaso sobornando a la indómita musa. 

Cuéntame, por tus muertos,
le pido, una historia de amores y olvidos 
que me empuje a cantar sin excusa.

Comentarios

Entradas populares de este blog

COMO DUELE

POCO A POCO

ECHARTE DE MENOS