A MI VIEJA CALLE
MI VIEJA CALLE Cuando esté mundo se queda vacío salgo de mi escondite como siempre ha sio, y rebusco y rebusco entre sus noches para recoger las cositas que la gente no coge. Y poquito a poquito cojo to lo que veo, y poquito a poquito ya tengo un museo. Cuando está vida se queda vacía, voy a esa calle que siempre fue mía, porque las noches allí tienen mi anhelo, me revuelco en sus aceras y me paso las horas contemplando su silencio. Recuerdo que era de arena... se me para el tiempo me saltan las venas y veo que ya faltan la mitad de sus DUEŃOS. Cuando su vida se queda vacía es cuando siento que es mía. Entonces aparecen por tos laos unos duendes muy traviesos y descaraos, del color de mis esquinas, mi viejo balcón, donde andan camuflaos, del color de esos ladrillos mis viejos ladrillos coloraos. Aquella calle tiene vida, mi calle ha despertao, y la habitan esos duendes mis duendes coloraos.